Valparaíso, 1834. Laura Villa-Smith llega a Chile como ilustradora botánica a bordo del HMS Beagle, en la famosa expedición de Charles Darwin. Sin embargo, su situación es complicada: además de las trabas por ejercer un oficio considerado masculino, la falta de dinero amenaza con dejarla fuera del viaje.
Para financiar su travesía, acepta trabajar como institutriz de las hijas de la baronesa Rothschild en la hacienda Bluebells.
Allí conoce al nuevo heredero, lord John, quien acaba de desembarcar en el país con un propósito muy distinto: afrontar un duelo y asumir un linaje y una gran herencia que nunca deseó.