Jacks y Evangeline finalmente han conseguido su esperado final feliz en la Madriguera, un lugar donde todo parece maravilloso, perfecto y libre de secretos… o al menos de casi todos. Con la aparición especial de personajes queridos por los lectores y más de veinte ilustraciones a página completa a cargo de Lotusbubble, esta nueva entrega del universo Érase una vez un corazón roto promete volver a enamorar a su audiencia, recordándonos que toda historia tiene el potencial de albergar finales infinitos.
El espejo de los finales infinitos, de Stephanie Garber, es una entrañable e ilustrada continuación dentro de su aclamado universo de fantasía romántica.