En la cafetería Funikuri Funikura hay una mesa especial. Si te sientas ahí y pides un café, puedes viajar al pasado mientras se enfría la taza. Kazu, la camarera, observa a los clientes que se animan a hacerlo. Cada uno vuelve a los momentos más importantes de su vida.
Y ahí descubren algo: la felicidad no está en cambiar lo que pasó, sino en aprender a perdonarse a uno mismo. Son cuatro historias distintas, con personajes tiernos y contradictorios, sobre segundas oportunidades y esa clase de esperanza que se siente incluso cuando ya no se puede cambiar nada.